Bodas con encanto: Irene & Paco

Irene & Paco

Porque al final, es lo que importa; las cosas bonitas que se nos pasan por la cabeza cuando hablamos de amor y se nos escapa un suspiro inesperado, lleno de humilde deseo y entrañables emociones que nos ponen a veces, el vello de punta, y soltamos tímidas carcajadas de pura felicidad, que son la suma de innumerables sonrisas sinceras que sin a veces darnos cuenta, desvelan la verdadera aventura que es enamorarse…

Una aventura de subidas y bajadas, de felicidad extrema y emociones a flor de piel, sorpresas inesperadas y momentos a veces complicados, que juntos de la mano se superan hasta desaparecer.

Tengo un recuerdo de cuando era pequeña un tanto particular; tardes de invierno en las que pasaba las horas viendo películas Disney (siguen siendo mis favoritas), las veía una y otra vez sin atender a ningún horario ni restricción; mis favoritas eran la Bella y la Bestia, Cenicienta y, Blancanieves y los siete enanitos; siempre tan clásica…

Entonces no existía el DVD y todas las películas era en VHS, tenía más que controlado el mando a distancia y conocía muy bien cómo avanzar o retroceder según mi parecer; el caso es que cuando aparecían las escenas más complicadas o difíciles de la película, ni corta ni perezosa, las saltaba automáticamente… Para mi era mucho más bonito ver a la bestia convertirse en un bello príncipe, o ver el beso de amor que despierta a Blancanieves.

Y si nos paramos a pensar un poquito, igual eso mismo nos ocurre hoy en día a más de una y de uno; la vida nos presenta a veces, ciertas dificultades que a todos nos gustaría «suprimir» dando a un simple botón; todos deseamos vivir nuestra bonita historia de amor sin que nada la dañe… Pero para que sea un cuento de verdad, tiene que tener sus ratitos de alegría, de diversión, melancolía, tristeza, cariño…

Quizás, deberíamos plantearnos, que solo nosotros somos los dueños de esa varita mágica tan especial, o del zapatito de cristal; y es que es de nuestra «propiedad» la única manera de solucionar los pequeños contratiempos que con el tiempo nos tropezamos; está solo en nuestras manos que la felicidad de hoy, sea la felicidad de siempre.

Salta a la vista que la felicidad de la que hablamos estuvo muy presente uno de los días más especiales de la vida de nuestros protagonistas de hoy… Irene y Paco.

Fue en Sevilla donde, gracias a unos amigos que tenían en común, se conocieron; ese «algo tan especial» que tiene esta ciudad, se entrometió en lo que parecía una simple charla entre amigos, convirtiendo aquel momento en un comienzo realmente bonito.

Y como tantas otras sorpresas bonitas en su historia, la pedida no fue para menos; ni imaginárselo podía Irene, cuando Paco invitó a los padres y hermanos de Irene a pasar el fin de semana en Osuna, ciudad natal de nuestro novio. En una de las comidas que compartieron toda la familia, Paco se levantó y sin que nadie se lo esperara, sacó un precioso anillo de Jocafra; ¡la carita de la novia y la madre sería todo un espectáculo!

Momentos tan bonitos y alegres quedan inmortalizados para siempre, en la cajita de recuerdos inolvidables…

Irene lució un precioso diseño de Laure de Sagazán, como nos tiene ya acostumbrados esta diseñadora francesa fiel a la naturalidad y belleza bohemia; no pudo ser más bonito el vestido, de estilo folk, una combinación perfecta con parte de arriba en guipur y espalda al aire resaltando la feminidad de la novia; romanticismo en estado puro.

Sabemos que en un día tan especial y preparado con tanto esmero y mimo, todas escogemos llevar lo más bonito, piezas con significado o símbolos que representen lo que somos, nuestros orígenes y lo que más amamos en la vida; se trata de la celebración del amor y ahí no hay lugar a dudas…

Nuestra querida novia, quiso reflejar mucho de su cariño más auténtico, en piezas con gran historia y tradición familiar; regalo de su abuela materna fue el collar que complementó su look y que tanto resaltaba sus bonitas facciones. Si ya era una pieza de gran valor cuando su abuela la lucía con mucha elegancia, más aún cuando ésta se lo entrego con tanto amor; un gesto tan tierno que acompañará en su memoria para siempre.

Además de éste, Irene quiso acompañar con otra joya más joven pero no de menos carácter emotivo, su anillo de pedida.. Los zapatos elegidos fueron unas bonitas sandalias atadas de la firma Mascaró; y tuvo la gran suerte de contar con la profesionalidad del maquillador y peluquero reconocido, Manuel Cecilio.

Un sencillo recogido, natural y discreto, que quiso adornar con dos peinas de L´Arca en Barcelona, de flor en crudo, enlazadas con cadena y con el tamaña ideal para seguir la línea tan sencilla y personal que ella misma deseaba, preciosa.

El ramo de novia fue confeccionado por La Galería, Jesús Fuertes; y sin duda alguna, es un estilo que personalmente me encanta, esa combinación de olivo, rosas y astilbe en rosa cuarzo me parece tan natural, silvestre y romántico… Este ramo me ha cautivado.

Todas las imágenes son de la maravillosa fotógrafa Alejandra Salido; me sorprende cuanto menos, como Irene resalta de ella, el que no la hiciera sentir en ningún momento «agobiada«, y como ante todo, la animó a actuar con total naturalidad; y es que me parece asombroso la manera en la que han cambiado en este sentido, los reportajes fotográficos, por supuesto para mucho mejor… Inolvidables eran aquellas sesiones realmente «aburridas», en las que te decían donde mirar, cómo mirar y hasta el ritmo de la respiración que debías llevar; para que la instantánea quedara «perfecta»…

Con lo bonito que es dejar que las escenas fluyan por si solas sin intervenir en ellas, capturar de ellas aquellos momentos que serán recordados en la retina de muchos por la emoción que los aborda; encontrar un fotógrafo que te transmita esa confianza y tranquilidad es ante todo, principal y muy importante.

Paco escogió para su gran día un chaqué en marino, de Zoe Man en Sevilla; combinado con chaleco en gris perla y corbata con motivos cachemir; elegante y galán, fue el look de nuestro querido novio.

Como detalle especial y de gran valor para él, fue el reloj Rolex Oyster Eternal, que Irene le regaló en la pedida de mano, y que no dudó en llevar ese día.

La boda tuvo lugar en la capilla Real de la Catedral de Sevilla, toda una joya cultural en la ciudad de Sevilla, habitada por la querida Virgen de los Reyes, este santuario renacentista de mediados del siglo XVI, se ha convertido en un enclave único y lleno de historia y tradición; la ceremonia fue todo un lujo lleno de emociones y momentos inolvidables.

Toda la decoración floral vino de la mano de La Galería, Jesús Fuertestanto el ramo de novia como la ambientación de exteriores e interiores en la que este decorador de reconocido nombre, intervino, quedaron más bonitos incluso, de lo que ellos mismos habían imaginado.

Tras la ceremonia religiosa, tanto los novios, como todos los asistentes al evento, se trasladaron al Real Club de Pineda; allí les esperaban un gran equipo de organizadores y profesionales que supieron desde un principio, facilitar el trabajo organizativo de los novios, y adaptar según sus gustos, cada detalle de la celebración.

Un club de gran historia y prestigio para la ciudad de Sevilla; comenzó dedicado en exclusiva a la hípica, pero con el paso de los años su notable crecimiento ha dado resultado a una gran variedad de deportes, que conviven con espacios habilitados en exclusiva para la celebración de eventos tan íntimos, como la boda de nuestros queridos novios plumetis de hoy…

Nos asegura Irene, que la ambientación del lugar quedó exquisita cuanto menos; si ya de por si, hablamos de un enclave de gran belleza por sus armoniosos rincones; el precioso trabajo de La Galería, consiguió conquistar a todos y cada uno de los presentes.

Centros de mesa formados con espejos de distintos tamaños, combinados con velas y macetas de hortensias, limonium y eucalipto. Tanto los manteles de estilo hindú, como el seating formado por nombres de los distintos países que habían visitado los novios; estuvieron inspirados en uno de sus grandes pasiones, viajar.

Después de un delicioso menú, Irene y Paco abrieron el baile con la canción «Let her go» (The Passenger); arbustos decorados con lucecitas les rodeaban, y pequeñas velas en vasitos, que colgaban del mismo cielo… Se convirtió en uno de los momentos más emocionantes de la celebración.

Se repartieron pai pais y alpargatas para el reponer fuerzas y pasarlo en grande en esta fiesta del amor; además, contaron con la colaboración de Risbox para la puesta en escena de un photocall divertidísimo.

Finalmente, todo resultó impresionante de lo bonito y personalizado que quedó; sobra decir que en las palabras Irene he podido leer, no solo la añoranza por el que hoy es un recuerdo inolvidable, sino que esa ilusión del primer momento, aún sigue vigente, y eso no lo veo yo, eso se respira en su manera de contarnos todo…

Desde Le Plumeti, no solo les deseamos a este recién matrimonio tan bonito, una prosperidad plena de cariño y respeto; sino además, le deseamos de corazón, que nunca dejen de decirse lo bonito que es quererse…

Un millón de gracias Irene por dejarnos ser partícipes de su bonita historia de amor, ha sido un verdadero honor

Cosas bonitas…

(1. Peluche Elphee Babyelephant 2. Bola de Navidad Marina Oh Fleurs 3. Pamela Flor Mimoki)

Nos vemos en el siguiente post… ¿os gustó?

Trata de aprender a respirar profundamente, a saborear la comida cuando comes, y, cuando duermas, a dormir como un tronco. Intenta estar vivo de verdad con todas tus fuerzas, y cuando rías, ríe hasta partirte de risa. Y cuando te enfades,enfádate bien. Trata de estar vivo. Porque ya estarás muerto suficientemente…

By: Ernest Hemingway

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